Ida a la plaza

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Estoy muy contenta. Nuestro malévolo plan por una vida social infantil saludable parece ser todo un éxito. Nos mudamos hace un mes. El criterio principal de selección era que estuviera a distancia caminable de una determinada plaza. Puede sonar exagerado, pero esta no es una plaza cualquiera. Primero, tiene dos sectores: uno para niños mayores de 5 años y otro para los menores, todos incluyen columpios. Segundo, (sé que sonará feo) la gente que acude a esta plaza se ve muy educada. Ninguna de estas dos razones son insignificantes cuando uno lleva a la plaza a un niño distinto.

Hoy por primera vez fuimos muy temprano, a eso de las 10:00am. Muy poco calor, muy poca gente. Habían 3 ó 4 niños en el sector -5. Todas las mamás presentes fueron muy cariñosas con nosotras. Surgió una conversación muy espontánea y agradable. Conté parte de la historia (para rematarla, mi hija estaba con su parche en el ojo, lo que suele llamar más la atención) y ninguna dijo 'pobrecita', sino 'es hermosa', '¡qué risueña!' , 'qué rico que está con ustedes que la pueden cuidar bien', etc. Realmente fue muy agradable. El plan malévolo se basa en la siguiente teoría: si voy a un mismo lugar regularmente, nos conocerán y podremos desarrollar una vida social saludable. Mejor aún si la gente de dicho lugar es como la de esta plaza. Una de las madres de hoy (Judith) comentó que nos había visto antes.

Lo otro que me tiene muy contenta es que hubo una mejora considerable en las habilidades físicas de mi hija. La última vez que se columpió, se hiperextendía y con las piernas tiesas colgaba de la parte delantera del columpio, su cabeza se iba para cualquier lado y duraba muy poco sujetada ella misma. Hoy su pelvis se mantuvo en la parte trasera del asiento como corresponde, sus piernas tuvieron un grado de apertura bastante razonable (+5cm?), todo el tiempo ella se afirmó con ambas manos y su cabeza se mantuvo estable, tal vez tendía a hacer tope óseo (apoyar la cabeza atrás topando los huesos sin trabajo de músculos) pero no se iba para los lados, sino que se mantuvo en línea media. ¡Grandes logros! La saqué cuando me pareció que ya sentía náuseas de tanto movimiento. El resbalín no llamó mayormente la atención. (Comentario loco: en el columpio conversan las madres, en el resbalín la interacción es entre los niños).

Luego de casi una hora de plaza, cuando el sol ya se tornó molesto, nos devolvimos con una sonrisa en nuestros rostros mirando los árboles y plantas del camino. No sé si era por alegría o no, pero juraría que cuando le mostraba un árbol ella respondía 'eeeerde' (verde).
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