¡Bienvenidos a Holanda!

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Una de nuestras mejores amigas, nos mandó esta historia poco tiempo después de que nació nuestra hija. Ella también es madre de un niño con necesidades especiales, que aunque tiene algo muy distinto, creo que el sentimiento de los padres puede ser muy similar. Me tomé la libertad de traducir el texto para poder compartirlo en este blog. Aquí va:

Bienvenidos a Holanda

A menudo me piden que describa la experiencia de criar a un niño con una discapacidad - para tratar de ayudar a la gente que no ha compartido esta experiencia única a comprenderla, a imaginar como debe sentirse. Es algo como esto...

Cuando estás esperando un hijo, es como si estuvieras planenado unas maravillosas vacaciones a Italia. Te compras un montón de libros y haces muchos planes. El Coliseo... el Miguel Ángel de David... Las Góndolas de Venecia. Te compras un libro de frases útiles para el viajero y aprendes a decir algunas palabras en italiano. Todo es muy emocionante. Finalmente, llega el momento del viaje. Haces tus maletas y te vas. Muchas horas más tarde, el avión aterriza. La aeromoza llega y te dice:

"Bienvenido a Holanda"

"¿Holanda?" dices. " ¿Holanda? ¡Yo me anoté para Italia! ¡Toda mi vida he soñado con ir a Italia!". "Lo lamento", dice. "Ha habido un cambio y hemos aterrizado en Holanda". ¡Pero yo no sé nada de Holanda! ¡Nuncá pense en ir a Holanda! ¡No tengo idea qué hacen en Holanda!

Lo importante es que ellos no te han llevado a un lugar terrible, feo, lleno de hambre, pestilencia y enfermedad. Solo es un lugar diferente. Así que tienes que salir y comprar un nuevo montón de libros... tienes que aprender todo un idioma completo... tendrás que conocer un montón de gente que de otra forma jamás habrías conocido.

Holanda. Anda más lento que Italia, es menos llamativo que Italia... Pero después de estar ahí un tiempo, y has tenido la oportunidad de respirar con calma, miras alrededor y comienzas a descubrir que Holanda tiene molinos de viento y Holanda tiene tulipanes - Holanda incluso tiene Rembrandts.

Pero todos tus conocidos están muy ocupados yendo y viniendo de Italia... y todos alardean de lo maravilloso que lo pasan ahí. Y por el resto de tu vida vas a decir: "Sí, ahí es donde se suponía que yo iba. Eso es lo que había planeado." Y el dolor nunca, nunca, nunca, nunca desaparecerá. Y debes aceptar ese dolor - porque la pérdida de ese sueño es una muy, pero muy significativa pérdida.

Pero... Si dedicas tu tiempo a lamentar el hecho de que nunca pudiste ir a Italia, podrías perderte la oportunidad de disfrutar las cosas muy adorables y especiales que tiene Holanda.

"¡Bienvenidos a Holanda!"

por Emily Perly Kingsley
1 comentario:
  1. Me he dado el tiempo de leer tu blog. No se si es por tu manera de ser, porque tu hija es preciosa o simplemente porque sí, pero me encanta leer lo que habituálmente escribes.
    No había podido leer los post anteriores a la fecha en que encontré tu blog, así es que hoy, que tengo tiempo, lo empecé a leer desde el principio.
    En este momento estoy leyendo este post, empecé por el primero que pusiste, y encontré este historia de Holanda e Italia. Me llegó directo al corazón. Creo que encontró una manera de describir lo que le sucede que es imposible no entender lo que siente.
    Yo tengo tres hijos sanos, pero soy yo quien arrastra una enfermedad extraña y cara. Y cuando me diagnosticaron que estaba enferma, sentí excatamente lo mismo. El dolor de saber que estaba enferma, de todo lo que podría venir, no se lo doy a nadie. Pero hoy veo que Holanda no es Italia, pero lo puedo pasar bien igual. Y de veras que es una hemosísima historia. Ahora, sigo con mi lectura.

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