Con cama nueva

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Somos felices. Hace unas semanas decidimos que necesitábamos una cama de 1 plaza y no cuna para nuestra hija por varias razones. El domingo fuimos a comprar solos la cama y le contamos a ella que iba a tener una cama grande para que pudiera dormir sola (la cuna actual estaba bastante inutilizable asi que dormía con nosotros). El miércoles en la mañana le pregunté si quería ir a comprar su cubrecama, porque la cama nueva no tenía ropita. Muy entusiasmada me dijo que sí, así que salimos con lluvia y todo. Le dije que ella tenía que elegirlo porque era suyo y que podía elegir el que quisiera. Llegamos a Casa&Ideas donde habían unos 6 cubrecamas colgados. Se emocionó tanto que no supo elegir uno. Pero llegamos a una multitienda donde había solo una cama en exhibición con un plumón precioso. Nos tiramos a la cama todas felices (estábamos con mi hermana) y le pregunté: ¿te gustó esta cubrecama?... Me costó un poco entender que le había gustado, mientras tanto todos nos miraban como si estuviéramos locas preguntándole a una guagua esas cosas. Finalmente, entendímos que le gustaba este y lo llevamos.

Pero hicimos el show completo, cuando llegamos se la mostramos al papá, después a la abuelita, etc. Al día siguiente, llegó la cama nueva. Afortunadamente estaba ella, su abuela y yo. De nuevo hicimos algo de 'escándalo': 'mira, tu cama nueva, ¿te gusta?' Se fueron los caballeros tras armarla y partimos a 'vestir' la cama y a tirarnos todos encima. Parece que a ella de verdad le gustó, pues durmió toda la noche solita de corrido en su cama (bueno, hasta las 7:20 y después regaloneó un rato más con nosotros).

¿Cuál era la idea detrás de esta aparente locura? Por un lado, que le gustara la cama y que durmiera en ella, pero principalmente su autonomía, eso que anhelamos profundamente en la parte física, pero que también debemos incentivar en lo 'psicológico'.
Solo las relaciones cooperativas (entre padres e hijos) brindan el medio propicio para el desarrollo de la autonomía, que involucra simultáneamente procesos cognoscitivos y afectivos. La represión constante del adulto lleva a la dependencia intelectual, afectiva y social del niño. El permitirle ejercer, dentro de sus posibilidades, el derecho a elegir, proponer, decidir, equivocarse, favorece la construcción de una persona responsable, cooperativa, creativa y autónoma.
Cristina B. de Denies, "Didáctica del nivel inicial"

1 comentario:
  1. FELICITACIONES!!!
    Por la cama nueva, por el cubrecamas, por el show, por la toma de decisiones, por la autonomía y por el disfrute que les provocó todo esto!
    Te agradezco que compartas con todos estas experiencias cotidianas que le demuestran al mundo que un niño especial vive las mismas cosas que otro niño... porque estas pequeñas-grandes cosas, achican las diferencias.
    Bravo, bravo, bravo!!!
    Un beso desde Argentina.
    Fa

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