Con el término del año 2007 vienen las reflexiones sobre el año vivido. En realidad, sobre los últimos tres, ya que por primera vez desde que nació mi hija tengo la claridad y la perspectiva necesaria para reflexionar. Los dos primeros años fueron un caos y la imagen del futuro nos resultaba angustiante. Nadie te dice cómo va a ser tu hija, no sabes qué imaginarte, qué esperar... No puedes realmente pensar en el futuro. Tal vez una de las cosas más importantes que se aprende siendo padres especiales es que el futuro es tremendamente incierto, la planificación a largo plazo es solo un juego de imaginación y lo único realmente importante es disfrutar el aquí y el ahora con tus seres queridos, sin expectativas.
En diciembre del 2006, hace un año, nosotros tomamos el control sobre la rehabilitación de nuestra hija. Nos demoramos más de 2 en aprender y entender lo suficiente para dejar de ser pacientes y comenzar a ser padres. Suena extraño, pero por mucho tiempo sentimos que las necesidades de nuestra hija podían ser mejor atendidas por profesionales con experiencia y nos costó entender que nosotros somos quienes mejor la conocemos y que el amor infinito de los padres debe ser parte de esta rehabilitación al igual que de toda crianza saludable.
Pasamos de una rehabilitación 'de libro' a una personalizada según los requerimientos de nuestra hija. Cambiamos a todos los profesionales que no siguieran este nuevo camino y también a aquellos que no estuvieron dispuestos a no ser la última palabra. Ahora nosotros decidimos considerando las opiniones del equipo de profesionales que nos ayuda. Esto fue un cambio radical del que jamás me arrepentiré. Los beneficios para mi hija han sido evidentes.
Este 2008 lo comenzamos con un nuevo cambio: ABR. Un tratamiento alternativo que no soy capaz de dimensionar. Lamentablemente, tengo muchas expectativas y no quiero tenerlas, pero es inevitable al ver los resultados que logran otros niños con este tratamiento. Quiero pensar que si tan solo ayuda en un mínimo movimiento o control postural, entonces habrá sido un éxito. ABR llegó a nuestras vidas sin que lo buscáramos, en un momento en el que ya habíamos logrado un presente feliz y la imagen de un futuro también feliz. Si ABR lo mejora, bien, sino nada cambia.
También hace casi un año comencé este blog que ha sido mucho más de lo que jamás imaginé. He encontrado padres con los cuales compartir, que comprenden nuestras situaciones, nuestras necesidades, nuestras dudas y nuestras alegrías. He encontrado amigos y eso no tiene precio. Recorrer este camino acompañado por otros padres es inmensamente más fácil y feliz. Además he tenido la suerte de encontrar padres sorprendentemente generosos y muy buenas personas. Aún me cuesta creer que Fabi me ha ayudado desde Argentina a planificar detalles de nuestro viaje y que nos vamos con una silla de ruedas prestada, gentileza de Bruno y Pilifo. ¡Son tremendas ayudas, imagínense lo apoyados que nos sentimos!
Terminamos un año satisfechos, felices y agradecidos con lo que hemos logrado y vivido. Veremos que pasa el próximo. La incertidumbre permanece, la angustia no.
¡Feliz 2008 para todos!
En diciembre del 2006, hace un año, nosotros tomamos el control sobre la rehabilitación de nuestra hija. Nos demoramos más de 2 en aprender y entender lo suficiente para dejar de ser pacientes y comenzar a ser padres. Suena extraño, pero por mucho tiempo sentimos que las necesidades de nuestra hija podían ser mejor atendidas por profesionales con experiencia y nos costó entender que nosotros somos quienes mejor la conocemos y que el amor infinito de los padres debe ser parte de esta rehabilitación al igual que de toda crianza saludable.
Pasamos de una rehabilitación 'de libro' a una personalizada según los requerimientos de nuestra hija. Cambiamos a todos los profesionales que no siguieran este nuevo camino y también a aquellos que no estuvieron dispuestos a no ser la última palabra. Ahora nosotros decidimos considerando las opiniones del equipo de profesionales que nos ayuda. Esto fue un cambio radical del que jamás me arrepentiré. Los beneficios para mi hija han sido evidentes.
Este 2008 lo comenzamos con un nuevo cambio: ABR. Un tratamiento alternativo que no soy capaz de dimensionar. Lamentablemente, tengo muchas expectativas y no quiero tenerlas, pero es inevitable al ver los resultados que logran otros niños con este tratamiento. Quiero pensar que si tan solo ayuda en un mínimo movimiento o control postural, entonces habrá sido un éxito. ABR llegó a nuestras vidas sin que lo buscáramos, en un momento en el que ya habíamos logrado un presente feliz y la imagen de un futuro también feliz. Si ABR lo mejora, bien, sino nada cambia.
También hace casi un año comencé este blog que ha sido mucho más de lo que jamás imaginé. He encontrado padres con los cuales compartir, que comprenden nuestras situaciones, nuestras necesidades, nuestras dudas y nuestras alegrías. He encontrado amigos y eso no tiene precio. Recorrer este camino acompañado por otros padres es inmensamente más fácil y feliz. Además he tenido la suerte de encontrar padres sorprendentemente generosos y muy buenas personas. Aún me cuesta creer que Fabi me ha ayudado desde Argentina a planificar detalles de nuestro viaje y que nos vamos con una silla de ruedas prestada, gentileza de Bruno y Pilifo. ¡Son tremendas ayudas, imagínense lo apoyados que nos sentimos!
Terminamos un año satisfechos, felices y agradecidos con lo que hemos logrado y vivido. Veremos que pasa el próximo. La incertidumbre permanece, la angustia no.
¡Feliz 2008 para todos!





