Hijitis

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Siento el cordón umbilical corto. Ando con una crisis de 'hijitis', una palabra que no existe pero debería existir y ser muy común. Todo el día quiero olerla, besarla, abrazarla, decirle que la quiero. Se han juntado muchas cosas en estos días y todas suman una necesidad tremenda de tenerla cerca. Soy yo la que no tiene ganas de que vaya al jardín, soy yo la que desconoce a las tías nuevas, soy yo la que quiere dormir con ella para ver su cara toda la noche, la que se pierde la despedida de una gran amiga que parte a Australia, solo porque el auto se viene solo hacia la casa para estar con Rocío.

Tengo hijitis y tengo una suerte tremenda de tenerla cerca y poder olerla, besarla, abrazarla y decirle que la quiero todo el día. Miles de veces. Eso es lo que uno aprende cuando vive situaciones difíciles, lo afortunado que es de tener lo que tiene. Es la paradoja que sorprende a muchos al ver que a veces quienes más sufren, son los más felices. Pasa que se toma conciencia de lo horriblemente fragil que es todo. Pasa que uno de verdad agradece y aprecia lo que tiene, reconoce su tremenda fortuna y aprende a disfrutar las pequeñas cosas, esas que hacen que nuestra vida sea como es pero que a veces pasan desapercibidas bajo el manto de la rutina.

Yo soy feliz al ver a Rocío despertar sonriente, soy feliz al llevarla al baño en la mañana y ver la facilidad con la que hace pipí, soy feliz al ver su cara de felicidad al hacer pipí y cómo m busca con la mirada para decirme que hizo, soy feliz cuando la veo disfrutar al elegir su ropa, soy feliz al verla jugar con la gata mientras se viste, soy feliz al cantar con ella mientras hacemos ABR, soy feliz cada vez que se come toda la comida, soy feliz cada vez que sonrie y abre la boca para que le lave los dientes, soy feliz cada vez que la llevo al jardín y ella hace sus gracias en el camino, soy feliz cada vez que la llevo al jardín y ella entra sonriente, soy feliz cuando escucho la recepción tremenda de sus compañeritos que gritan su nombre, soy feliz cuando Rocío pasa toda la tarde en el jardín y lo disfruta, soy feliz cuando al volver nos quiere contar todo lo que hizo, soy feliz al verla patalear en el agua, soy feliz cuando se toma el té con ganas, soy feliz al ver cómo se le ilumina el rostro cuando llega su papá, soy feliz cuando hacemos toda la terapia del día, soy feliz cuando ella se duerme, soy feliz cuando termina el día y todo salió bien.

Soy feliz cada vez que le digo 'te quiero' y ella me da un beso, soy feliz cada vez que ella rie, cada vez que nos habla, cada vez que estira un brazo, se chupa los dedos o se toca la nariz, soy feliz cada vez que tira un beso, cada vez que me hace cariño, cada vez que la abrazo, cada vez que veo su cara tan dulce y hermosa. Soy feliz, tengo a mi hija (y todos mis seres queridos) conmigo.
7 comentarios:
  1. que lindo post!:D
    ...y todos tenemos Rociítis! ;)

    Lole

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  2. querida Sonia:
    te sigo leyendo todos los días.
    es tan hermoso y tan cierto lo que decís, aquellos que tenemos hijos y los disfrutamos sabemos que no hay nada tan maravilloso en la vida como eso. El otro día mi hija de nueve años me vio leyendo tu blog, estaba en una de las fotos preciosas de Rocío y me preguntó: quién es? y yo le dije: una amiga de la web. Es notable lo cerca que puede uno sentirse sin siquiera haberse visto alguna vez, sin compartir nada en la vida real. Yo tengo 2 hijas, ya te lo conté, una tiene 5 años y la otra 9.
    Te mando un abrazo enorme,
    Gloria (Buenos Aires)

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  3. :)... Creo que una de las tantas cosas por las que me gusta tu blog es porque encuentro muchas cosas en común contigo... por cada cosa de detallas por lo que eres feliz, me senti identificada, sé lo que sientes y sé que lo disfrutas mucho...
    Ambas tienen mucha suerte, tu enana por tenerte a ti, y tú por disfrutar a tu enana...bueno, no dejemos fuera a papá, que es el otro amor de tu hija...:)

    Abrázala y besala mucho, eso le llena más que cualquier cosa...

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  4. No podés hacerme llorar...

    Me encantó esta entrada..

    Un besote a esa hermosura llamada Rocío!!!!

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  5. Simplemente hermoso..Pero yo agregaría la tiitis, abuelitis, etc.

    En realidad lo que más echo de menos aca en Suiza es la risa, el olor, y el poder abrazar al ivancito...

    Me emocioné.

    Un abrazo a la Rocío la princesita más linda

    Andrea

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  6. Hermoso lo que escribiste! No puedo decir más... tu hijitis aguditis es muy linda.

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  7. Sonia... no puedo dejar de llorar... como siempre te dije el amor que irradiás en tu blog es excepcional, hermoso... Hoy, justo hoy, cuando yo siento más hijitis que nunca, cuando siento que mi hija YA está grande y dejó de ser mi bebé leo tu post y no puedo dejar de llorar, pero de felicidad por tener la suerte al igual que vos de poder disfrutar todas esas pequeñas cosas que nos dan. Un beso grande y gracias!

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