Ayer fue un día excepcional. Así de simple. ¡Se casó mi hermana! El estrés de los preparativos, la emoción del casamiento y la alegría de la celebración hicieron de ayer un día totalmente inolvidable. Yo no soy muy amiga de estos eventos, pero otra cosa es cuando se trata de mi hermana. Lo pasamos muy bien y fue todo entretenido, muy lindo y se sintió también muy natural y acogedor. ¡Se casó mi hermana! Un mejor cuñado no podría pedir, así que ayer fue un día de mucha alegría, claro que no tanto como si me hiciera tía, jajaja, pero un paso a la vez.
Rocío por supuesto participó de todo esto. Si bien el horario no era el más compatible con los niños, ya que la misa recién comenzaba a las 9 de la noche, nosotros obviamente fuimos con ella porque simplemente es su tía y no es celebración si no estamos con ella. Y no me arrepiento en absoluto de haberla llevado porque se lo disfrutó todo. Por supuesto el problema era el sueño, pero tuvimos suerte. Permítanme alargarme un poco en esto ya que es todo un tema para nosotros. La noche anterior maravilosamente durmió 13 horas seguidas (sí, wow) lo que nos daba buen pronóstico. Curiosamente cuando duerme bien, quiere dormir siesta, pero esta vez en la casa no se durmió así que partimos al jardín. Por primera vez, durmió siesta en el jardín! Todavía no me repongo del asombro y el lunes preguntaré más detalles...
Pero fueron solo 20 minutos y a las 9 de la noche ella quería dormir. Empezó con sueño desde las 7, pero le dimos la comida y partimos. Papá Terapeuta era el chofer de los novios, así que partí sola con Rocío. Debo decir que es bastante extraño hacer las tareas cotidianes vestida de fiesta y maquillada, especialmente lo que implica cargar cosas. Digamos que glamorosa no me sentía. En la misa estuvo inquieta y molesta por el sueño, pero eso no le impidió asombrarse cuando vio a su tía Lole con ese traje tan particular. Una vez en el lugar de la fiesta (al cual nos dijeron como llegar con el coche después que habíamos bajado varias escaleras) ya tenía demasiado sueño y logramos dormirla a las 11.
Rocío durmió durante toda la comida. Con varios sobresaltos por los ruidos y los aplausos, una parte en brazos y otra parte en su coche, pero afortunadamente durmió sin mayores problemas. En ese entonces, la pregunta "¿para qué la trajeron?" se sentía en el ambiente. Yo pensaría lo mismo si veo un niño muy chico en una fiesta. Nos miraban un poco raro por eso, que se sumaba a la mirada rara de siempre. Pero la gente desconocía dos hechos muy importantes: que a esta niña le gusta pasarlo bien y, especialmente, los insólitos horarios de sueño de esta pequeña.
Y tal como esperábamos antes de las 2 de la madrugada, justo al terminar de comer y disfrutar la entretenida y hasta fructífera conversación con nuestros compañeros de mesa (ustedes adivinen de qué hablé todo el rato...) Rocío abrió sus ojales y descubrió que estaba en medio de una fiesta. Se le iluminó la cara como diciendo "por fin mis papás adivinaron lo que yo quiero hacer cuando me despierto en la madrugada!!!!" Inmediatamente se puso a sonreir y a bailar. Y comenzó el bailongo. Su felicidad al bailar nos sorprendió y alegró a todos. Rápidamente, quienes se preguntaban para qué la habíamos llevado, entendieron y las miradas cambiaron radicalmente. Ahora todos la miraban como la niña exquisita que es.
Y esta niña exquisita solo quería bailar toda la noche. Bailó feliz con todos los que quisieron bailar con ella, algo que nos llama la atención ya que ella suele ser tímida y no permite que muchas personas la tomen en brazos, pero ayer disfrutó de la compañía de todos y se dedicó a regalar sonrisas y besos a todo el mundo. Cerca de las 5 de la mañana ya no dábamos más y nos fuimos para la casa. Llegamos, le dimos leche (de soya por supuesto) con la intención de que no se despertara con hambre a la hora del desayuno y nos dormimos. Antes de las 9, ella ya estaba lista para comenzar otro día. Nosotros... la verdad es que no.
En resumen, ¡mi niña es una fiestera! Lo pasó muy muy bien, además del bailongo quedó alucinada con las luces y de seguro se lleva bellísimos recuerdos del matrimonio de su querida tía Lole. ¡Todo un éxito! Para los novios mucha felicidad en esta nueva etapa que comienzan!!!!
Rocío por supuesto participó de todo esto. Si bien el horario no era el más compatible con los niños, ya que la misa recién comenzaba a las 9 de la noche, nosotros obviamente fuimos con ella porque simplemente es su tía y no es celebración si no estamos con ella. Y no me arrepiento en absoluto de haberla llevado porque se lo disfrutó todo. Por supuesto el problema era el sueño, pero tuvimos suerte. Permítanme alargarme un poco en esto ya que es todo un tema para nosotros. La noche anterior maravilosamente durmió 13 horas seguidas (sí, wow) lo que nos daba buen pronóstico. Curiosamente cuando duerme bien, quiere dormir siesta, pero esta vez en la casa no se durmió así que partimos al jardín. Por primera vez, durmió siesta en el jardín! Todavía no me repongo del asombro y el lunes preguntaré más detalles...
Pero fueron solo 20 minutos y a las 9 de la noche ella quería dormir. Empezó con sueño desde las 7, pero le dimos la comida y partimos. Papá Terapeuta era el chofer de los novios, así que partí sola con Rocío. Debo decir que es bastante extraño hacer las tareas cotidianes vestida de fiesta y maquillada, especialmente lo que implica cargar cosas. Digamos que glamorosa no me sentía. En la misa estuvo inquieta y molesta por el sueño, pero eso no le impidió asombrarse cuando vio a su tía Lole con ese traje tan particular. Una vez en el lugar de la fiesta (al cual nos dijeron como llegar con el coche después que habíamos bajado varias escaleras) ya tenía demasiado sueño y logramos dormirla a las 11.
Rocío durmió durante toda la comida. Con varios sobresaltos por los ruidos y los aplausos, una parte en brazos y otra parte en su coche, pero afortunadamente durmió sin mayores problemas. En ese entonces, la pregunta "¿para qué la trajeron?" se sentía en el ambiente. Yo pensaría lo mismo si veo un niño muy chico en una fiesta. Nos miraban un poco raro por eso, que se sumaba a la mirada rara de siempre. Pero la gente desconocía dos hechos muy importantes: que a esta niña le gusta pasarlo bien y, especialmente, los insólitos horarios de sueño de esta pequeña.
Y tal como esperábamos antes de las 2 de la madrugada, justo al terminar de comer y disfrutar la entretenida y hasta fructífera conversación con nuestros compañeros de mesa (ustedes adivinen de qué hablé todo el rato...) Rocío abrió sus ojales y descubrió que estaba en medio de una fiesta. Se le iluminó la cara como diciendo "por fin mis papás adivinaron lo que yo quiero hacer cuando me despierto en la madrugada!!!!" Inmediatamente se puso a sonreir y a bailar. Y comenzó el bailongo. Su felicidad al bailar nos sorprendió y alegró a todos. Rápidamente, quienes se preguntaban para qué la habíamos llevado, entendieron y las miradas cambiaron radicalmente. Ahora todos la miraban como la niña exquisita que es.
Y esta niña exquisita solo quería bailar toda la noche. Bailó feliz con todos los que quisieron bailar con ella, algo que nos llama la atención ya que ella suele ser tímida y no permite que muchas personas la tomen en brazos, pero ayer disfrutó de la compañía de todos y se dedicó a regalar sonrisas y besos a todo el mundo. Cerca de las 5 de la mañana ya no dábamos más y nos fuimos para la casa. Llegamos, le dimos leche (de soya por supuesto) con la intención de que no se despertara con hambre a la hora del desayuno y nos dormimos. Antes de las 9, ella ya estaba lista para comenzar otro día. Nosotros... la verdad es que no.
En resumen, ¡mi niña es una fiestera! Lo pasó muy muy bien, además del bailongo quedó alucinada con las luces y de seguro se lleva bellísimos recuerdos del matrimonio de su querida tía Lole. ¡Todo un éxito! Para los novios mucha felicidad en esta nueva etapa que comienzan!!!!
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