Quisiera aclarar algo que me parece muy importante. Es algo que probablemente a quienes me conocen les parezca obvio y que también se puede interpretar a partir de las líneas que llenan este espacio, pero creo que es necesario explicitarlo: este es un blog.
Con esto quiero decir que esto no es una consulta médica, aquí no se prescriben tratamientos o remedios, ni se hacen diagnósticos. El contenido de este blog es testimonial y tiene propósitos principalmente informativos. No reemplaza en ningún caso la consulta con un profesional.
Aquí comparto lo que nosotros hemos aprendido en nuestra experiencia, para que otros padres conozcan esta información. Creo firmemente que los padres debemos estar a cargo y necesitamos informarnos para poder tomar responsablemente las mejores decisiones para nuestros hijos. Creo firmemente también que para esto debemos trabajar en conjunto con profesionales del área que compartan nuestra visión de salud y que respeten nuestras opiniones.
Es fundamental aclarar que lo que ha sido bueno para mi hija, no necesariamente será lo mejor para otros. Nosotros hemos llegado a tratamientos bastante particulares buscando lo que es mejor para ella y para nosotros como familia, evaluando siempre su respuesta particular a un tratamiento. Pero soy enfática al destacar que cada niño tiene necesidades particulares y que no creo en tratamientos genéricos que se puedan aplicar a todos prácticamente sin cambio alguno.
Para nosotros, herramientas menos invasivas han dado mucho mejor resultado. Elegimos perspectivas más integrales que nos ayudan a mejorar la calidad de vida de Rocío en distintos aspectos. Hemos visto que con algunos tratamientos la sonrisa de Rocío desaparece, mientras que con otros rie con más ganas. Y algo tan sencillo como eso, nos puede guiar para elegir tratamientos. Nuestro norte es una hija saludable y feliz.
No seguimos dogmas, ni descartamos totalmente ninguna opción. Simplemente hacemos lo que creemos mas apropiado para nuestra hija, basados en la información que nos entregan los profesionales, la información que recojemos de testimonios de otros padres y, por sobre todo, la respuesta que vemos en nuestra hija y nuestra propia experiencia. Como dije alguna vez en este blog, autoridad y tradición son malas razones para creer, solo hay que creer en la evidencia.
Por mi parte, seguiré compartiendo todo lo que aprendamos en este blog esperando que le sea de utilidad a otras familias. Pero siempre recordando que este blog se titula "Nuestra rehabilitación" y que no es más que mi testimonio como mamá, sin profesión relacionada a la salud, buscando entregarle a mi hija lo mejor que le pueda dar.
Con esto quiero decir que esto no es una consulta médica, aquí no se prescriben tratamientos o remedios, ni se hacen diagnósticos. El contenido de este blog es testimonial y tiene propósitos principalmente informativos. No reemplaza en ningún caso la consulta con un profesional.
Aquí comparto lo que nosotros hemos aprendido en nuestra experiencia, para que otros padres conozcan esta información. Creo firmemente que los padres debemos estar a cargo y necesitamos informarnos para poder tomar responsablemente las mejores decisiones para nuestros hijos. Creo firmemente también que para esto debemos trabajar en conjunto con profesionales del área que compartan nuestra visión de salud y que respeten nuestras opiniones.
Es fundamental aclarar que lo que ha sido bueno para mi hija, no necesariamente será lo mejor para otros. Nosotros hemos llegado a tratamientos bastante particulares buscando lo que es mejor para ella y para nosotros como familia, evaluando siempre su respuesta particular a un tratamiento. Pero soy enfática al destacar que cada niño tiene necesidades particulares y que no creo en tratamientos genéricos que se puedan aplicar a todos prácticamente sin cambio alguno.
Para nosotros, herramientas menos invasivas han dado mucho mejor resultado. Elegimos perspectivas más integrales que nos ayudan a mejorar la calidad de vida de Rocío en distintos aspectos. Hemos visto que con algunos tratamientos la sonrisa de Rocío desaparece, mientras que con otros rie con más ganas. Y algo tan sencillo como eso, nos puede guiar para elegir tratamientos. Nuestro norte es una hija saludable y feliz.
No seguimos dogmas, ni descartamos totalmente ninguna opción. Simplemente hacemos lo que creemos mas apropiado para nuestra hija, basados en la información que nos entregan los profesionales, la información que recojemos de testimonios de otros padres y, por sobre todo, la respuesta que vemos en nuestra hija y nuestra propia experiencia. Como dije alguna vez en este blog, autoridad y tradición son malas razones para creer, solo hay que creer en la evidencia.
Por mi parte, seguiré compartiendo todo lo que aprendamos en este blog esperando que le sea de utilidad a otras familias. Pero siempre recordando que este blog se titula "Nuestra rehabilitación" y que no es más que mi testimonio como mamá, sin profesión relacionada a la salud, buscando entregarle a mi hija lo mejor que le pueda dar.
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