Han pasado 5 días del terremoto y ya los sentimientos son otros. Por nuestra parte, estamos más tranquilos, ya funcionan casi todos los servicios, ya volvió mi hermana que estaba en Temuco al momento del terremoto, ya volvimos a nuestras rutinas... Y podríamos decir que todo pasó. Podríamos, pero no es así.Pareciera que hoy podemos elegir: apagar el televisor para no ver más noticias y dar vuelta la página o seguir pensando en los damnificados, en todo el daño, en lo amigos que aun no aparecen. Por suerte muchas de las familias de ABR, amigos a estas alturas, ya aparecieron: Andrea, Pamela, Amparo, Claudia... Pero Sandra Bravo, habitual lectora y comentadora de este blog, aun no nos da noticias. Y yo no puedo dejar de pensar en ella, en su hija y en los otros niños...
Siento una gran impotencia. Sé que nuestros niños son delicados, tan indefensos y dependientes y no sé cómo poder ayudar a los niños con discapacidad que han sido damnificados por este terremoto. ¿Cuántos niños necesitan remedios de los que su vida depende? ¿Cuántos necesitarán sondas par alimentarse, oxígeno y quién sabe cuantas cosas más? ¿Cuántos habrán perdido sus sillas al arrancar de sus viviendas en los brazos de sus madres para salvarse?
Quiero ayudar pero no sé como. Las campañas de ayuda solo llevan alimentos básicos, artículos de higiene ropa... No los artículos tan particulares que necesitan nuestros hijos. Llamo a la Institución Teletón de Santiago y me indican que ellos no están entregando ni canalizando ayuda, solo preparando el evento del viernes "Chile Ayuda a Chile" para recaudar fondos. Intento comunciarme con la Teletón de Concepción, pero las líneas están saturadas.
Quiero pensar que están ayudando allá y que solo no han hecho pública la necesidad de ayuda. La Teletón en Chile es LA institución para los niños y jóvenes con discapacidad física y ahora, cuando tal vez más necesitan ayuda, ellos parecen estar dedicados exclusivamente a preparar un show para este viernes... He buscado en otras partes, he contactado varios medios... Nada.
Siento impotencia. Veo cómo la Fundación de Diabetes Juvenil se organizó prontamente para enviar insumos a sus 'glucolegas' damnificados. ¿Y nosotros? Para variar los discapacidatos físicos sin organización, sin representantes, sin ayuda...
¿Qué hacemos? De brazos cruzados no me quiero quedar.
ACTUALIZACIÓN: Mañana parte mi marido al sur. Me he comunicado con algunas familias de allá y estamos mandando algunas cosas específicas para los niños. Si alguien quiere contribuir o sabe de alguna familia que necesite algo, por favor que se comunique. QUEREMOS AYUDAR.
6 comentarios: