La Columna de Mamá Terapeuta: El asombro (negativo) de los niños

6 comentarios:
Debido al éxito de mi última columna en Revista Carrusel, la publico también en este blog para quienes únicamente nos visitan en este sitio.

El asombro (negativo) de los niños

Uno piensa que está preparado por si vuelve a pasar. Uno piensa también que ya no volverá a pasar… Su círculo cercano es cada vez más grande y uno se acostumbra a estar en una zona cómoda, segura. Pero un día cualquiera vas caminando por la calle y un niño apunta a tu hija con el dedo y grita: “Mira papá! Mira! Mira!”.

El papá le baja el brazo y pone cara de póker. Mira hacia al frente, como si nosotros no existiéramos y con el ejemplo le enseña al hijo a hacer lo mismo: ignorarnos.

Yo lo miro probablemente pálida y con ojos de furia. No sé si me impactó más la reacción del niño o la del padre. Pero no hago nada… Pienso en cómo decirle: ¿qué tiene de raro? Solo tiene una discapacidad. Pero ese no es mi lugar, pienso que al papá le corresponde decirle al hijo:

- Hijo, no es nada raro, ella tiene discapacidad pero es una niña igual que tú. Mira, tiene el pelo castaño como tú y te apuesto que también le encanta Bob Esponja.

Sé que ni el niño ni el padre tuvieron malas intenciones ni quisieron hacernos sentir como animal en un zoológico. Pero no por eso la sensación es menos desagradable. Me pregunto si apuntará igual a las personas con sobrepeso, a los colorines y a tantas otras personas que se ven distintas a la mayoría. Me pregunto por qué el padre pensó que ignorarnos era la mejor reacción…

Es tarea de todos educar, pero el rol guía de los padres es fundamental. Es natural y sano que los niños tengan preguntas. Contéstelas, es la mejor forma de lograr que más adelante no nos apunten con el dedo. No hagan como que no existimos, tarde o temprano sus hijos sabrán que la discapacidad existe y es mejor que la enfrenten con más información que prejuicios.


6 comentarios:
  1. Sonia ya publique tu articulo en mi blog, en la presentación de tu articulo le añadí un poco de la realidad de los síndromes invisibles, los que no se ven a simple vista pero que igualmente ocasionan preguntas que terminan en situaciones incomodad: ¿por que hace así?, ¿Por que no habla?, ¿Qué le pasa esta loco?

    http://diegomibebemagico.blogspot.com/2010/04/asombro-negativo.html


    Gracias por permitirme difundir tu elocuente artículo.

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  2. Excelente post, Betzabe! Lo compartí. Gracias a ti por la difusión.

    Es un gran tema este... Cuando la 'diferencia' es evidente y cuando no...Hay mucho que decir y hacer todavía ;)

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  3. Sonia,
    Mientras más gente te lea, más sabremos que hacer todos.
    Así que sigue escribiendo!

    Segunda Anónima

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  4. Esto es cosa tan comun...ir en el mall y ver esas caras de "uy..que terrible, ojalá no nos pase...". Me imagino que no deben entender como es que se puede ser feliz desde este otro lado. Pero, si, se puede y mucho!!

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  5. Sonia, primero quiero felicitarte por tu excelente blog. Llegué a él por la entrevista en Emol... creo que has interpretado el sentir de muchos, no sólo padres, sino también familiares de niños con algún tipo de discapacidad o más bien, capacidades diferentes.

    Sobre estas reacciones se me viene a la memoria una escena de la película After Thomas (no recuerdo el nombre con que llegó acá), sobre un niño autista y la poca comprensión y aceptación de este tipo de transtornos, en que la madre les responde que no es un show, es un niño discapacitado.

    Tengo un sobrino con transtorno generalizado del desarrollo, con rasgos autistas, más de una vez he debido aguantar esas miradas de "pobrecito". Nunca me han dicho nada, pero creo que mi respuesta sería muy similar a la tuya... es un niño cariñoso (a su manera claro), desordenado, en fin como cualquiera de su edad. ¿Lo raro? le cuesta hablar y a veces se evade del mundo, pero tiene muchas otras habilidades en que incluso a los adultos "normales" nos gana.

    Un abrazo!!
    María Paz

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  6. Sé que es un posteo antigüo, pero no puedo evitar comentar...

    yo no solo he recibido esas miradas, sino que también me han preguntado si mi hijo será un "niño planta"... fue una pregunta de un niño de 9 años y sus papás al escucharlo seguramente querian morir de incomodidad, de la misma manera como en tu pots, solo callaron y pegaron una fea mirada al hijo y seguramente un par de piñiscones; pero no le dijeron nada ni tampoco a mí. Me quedé helada, y no sé de donde saqué calma para contestarle al imprudente que no sería así. Pero no pude decirle que ese término estaba mal, que eso era una discriminación , peor aún; que eso era una insolencia.

    Me sentí angustiada, indefensa, triste... pero al pasar el día (sin sacarme esas palabras de la cabeza)sentí pena por esos padres, por no poder enseñar a su hijo sobre las personas, o enseñar mal,quién sabe si ese término tan ofensivo el niño se los escuchó a ellos mismos...

    ese fue el primer día de impacto, ahora cuando saco a mi hijo y veo cómo reaccionan los otros niños por su sonda que lo alimenta por la nariz , yo les digo: "es igual a ti, solo que tiene una trompita de elefante" y espero en mi interior que sus padres luego les enseñen sobre las distintas diferencias.

    pd: de todas maneras, a pesar de toda la popularidad entre las miradas por nuestra "trompita", los niños han sido mucho más amistosos que las caras de las señoras que se persignan o hablan como si yo no estuviera.

    cariños Sonia, sigue enseñándonos!!!!
    abrazos a la Ro

    Sophia y Samuel jr. :)

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