La fábula del baño

Había una vez dos orgullosas madres con sus hermosas y felices hijas, ambas niñas con discapacidad física. Disfrutaban de una linda tarde, tomando un café y conversando en una histórica heladería de la ciudad. La menor de las niñas tenía 5 años y estaba en brazos de su madre, la mayor tenía 7 y se desplazaba en silla de ruedas. Las niñas jugaron y rieron juntas, mientras las madres conversaron y rieron también.

Pasaron las horas y, antes de retirarse, era necesario realizar la visita al baño de rigor. Consultaron por el baño del local y fueron guiadas en su ubicación, pero al mismo tiempo, les advertieron del reducido tamaño de este y la ausencia de un mudador, pero fueron pues ya están acostumbradas a adaparse a distintas dificultades.

En cuanto entraron, comprendieron las palabras de la sabia vendedora: la silla apenas pasaba por la puerta y, una vez dentro, poco espacio había para dejarla entre los dos lavamanos y los dos cubículos. Pero nada de eso fue problema, la niña grande fue al baño y la niña menor, que todavía usa pañales, fue mudada en el espacio que queda entre los lavamanos, sobre algo de ropa para su comodidad.

Fue entonces cuando entró al baño un quinto personaje: una joven mujer que simplemente quería ir al baño. Cuando quiso abrir la puerta del cubículo desocupado, se percató de que esta era bloqueada por la silla de ruedas. Ambas madres estaban ocupadas y no podían ayudarla, pero pese a que se incomodó bastante, logró mover la silla de ruedas y abrir la puerta.

Esta situación sorprendió a la madre que estaba fuera mudando a su hija. En ese mismo momento, comenzó a escribir este post porque le llamó mucho la atención cuánto le incomodó tener que mover la silla. Pero al redactar mentalmente la historia, todavía desconocía el real desenlace que tendría y no podría haberlo imaginado...

La joven y schokeada mujer salió del baño y, cuando vio que una silla bloqueaba un lavamanos y la otra madre con su hija bloqueaba el otro, simplemente se retiró sin lavarse las manos.


MORALEJA: La arquitectura accesible nos beneficia a todos!!!!! APÓYALA!

Comentarios

  1. O cuando la vida real supera a la ficción.
    Mensaje recibido fuerte y claro, con la agudeza que ha ido cultivando MT ;)

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  2. Sonia...Genial!!!, no sabes como te entiendo en más de alguna oportunidad nos ha tocado hacer piruetas (técnicamente) pues como Ivan es tan grande ya no lo podemos mudar en los mudadores, hemos adquirido hasta practica en mudarlo sobre la misma silla reclinandola, si da el espacio, con una pierna afirmando la puerta y con una mano sobre su cabeza para que no se golpee, es un chiste parecemos pulpo, y además si entra alguien te mira como bicho raro, je je.
    Saludos.
    Irene

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  3. jajajajaja.. perdona que me ria pero tu redacción e ingenio me ha parecido excelente!! :)

    Yo me acuso de no ir los baños públicos, y es algo que realmente me aterra (ya sea usarlos yo o las enanas).

    Actualmente si es mega-necesario el cambio de pañal, lo hago en el auto!!

    Muy buena moraleja, muchos te apoyarían!!!

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  4. Nos hiciste reir mucho con este post, "este inconveniente te lo tomaste con humor".
    A veces ni la gente de infraestructura sabe como hacer un baño para personas con discapacidad, te digo por que nosotros paseando por un mall recientemente abierto en la comuna de San Bernardo, nos detienen y nos dicen si les podemos ayudar por que no saben en que lugar va el pasamanos y que a que lado iba el papel higiénico en el baño para discapacitados, nosotros nos miramos y finalmente tratamos de ayudar, pero no eramos los más indicados para eso. Quizas como quedó ese baño... jaja

    Saludos
    Elizabeth

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  5. Las últimas veces que he visitado algunos centros comerciales u otros luagres publicos, al ir al baño a lavarme las manos y la de los niños veo que aparece el simbolo de discapacidad y pienso como ira a ser mi experiencia cuando mi hijo este mas grande, por ahora con tres años aun lo puedo cambiar en el carro si es necesario, pero la verdad es que esa interrogante me ha estado rondando desde hace tiempo ya. El ultimo sitio a donde fui si me fije que es amplio el espacio, pero no quise revisar que tan espacioso es cada cubiculo alli adentro. Son cosas que iré descubriendo poco a poco a medida que vaya creciendo mi hijo, supongo...

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  6. El gran problema es que el que pone las $$ lucas, ve como un gasto innecesario el equipamiento para discapacitados. Tengo un cliente estrella que quizo a como diera lugar no instalar en su colegio un ascensor para discapacitados y siempre no dudó en cuestionar la necesidad de instalar rampas. Todo por supuesto exigido por el MINEDUC y la ordenanza general de urbanismo y construcción. Pero ahi esta el colegio, con sus rampas y su ascensor...:)

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  7. Sonia desde los dos lados he vivido este post, con Diego mas pequeño he tenido que meter el coche a muchos baños que no tienen cambiador de bebe y tambien me he quedado un poco shockeada al tener que pedir permiso o mover una silla de ruedas, ahora que lo cuentas me doy cuenta de que siento algo parecido a respeto o temor a ofender a la persona que usa la silla de ruedas si la toco o la muevo; debe ser parte de ese estupido tabu que se crea por el desconocimiento.

    Recuerdo el post que hiciste sobre le etiqueta en la discapacidad me oriento mucho.

    Tambien pasa que entras al baño y solo tiene un cubiculo amplio señalado para que quepa la silla y esta ocupado por gente sin discapacidad.

    Tambien adoro los baños familiares porque entran mama y papa y asi es mas facil usar el baño, Diego no tiene la fuerza necesaria para sostenerse el mismo en la poseta, y aguantarlo todo el rato que tarda ufff es para campeones olimpicos.

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  8. ...me faltó agregar que si bien las normas existen para regular la inslatalción de este tipo de equipamiento, esto es solo para algunos establecimientos. La norma debiera ser mas amplia y más clara, para asegurar la accesibilidad de todos. Eso.

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  9. Sonia, te admiro aún más, que genial. Me parece que esta puede ser la forma de cambiar un poco la mentalidad Chilensis en relación a los espacios que necesitan todas las personas con alguna discapacidad, contando nuestras sabrosas e higiénicas anécdotas. Los baño son un tema, y para que hablar del resto de las instalaciones con tremendas escaleras y sin rampas para sillas de rueda, léase: El metro de Santiago, "Nuestro Hospital de San Felipe", aunque no lo crean, etc,etc.
    Y Para qué hablar de los lugares que si cuentan con los espacios adecuados, si terminan siendo utilizados por personas inescrupulosas sin ningún tipo de discapacidad, solo por su comodidad y apuro.

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  10. Me encanto la fabula , por que representa entretenida mente situaciones que todas de alguna u otra manera hemos vivido, me da risa por la narración típica tuya, y me pasa que me imagino tal cual.
    Fíjate que en La Serena me he encontrado solo un baño adecuado con un mudador gigante, osea que considera a la persona y sus cuidadores.;)

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