
Desperate Housewives es una de las tantas series que veo. Algunos ya se aburrieron de ella, como mi marido, pero a mí esta última temporada me tiene absolutamente interesada. Después del capítulo 10, en el que un avión cae sobre Wisteria Lane, hasta soñaba con la serie de lo ansiosa que estaba por ver el
capítulo 11 de la sexta temporada. Y no me decepcionó en absoluto, todo lo contrario. Este capítulo, titulado 'Si...', es uno de esos capítulos memorables que incluso ameritan un post en este blog.
Se preguntarán ustedes qué tiene que ver esta serie con nuestra historia. Sucede que una de las protagonistas, Lynette Scavo, estaba embarazada de mellizos en el momento del accidente. No le pasó nada grave evidente, pero más tarde comenzó a sentirse mal y no les contaré la historia completa, pero en resumen le dijeron que
uno de los niños podría tener alguna discapacidad, pues no estaba recibiendo suficiente oxígeno. La llevaron a pabellón para intentar solucionar el problema.
Mientras esto sucedía, ella se puso a pensar cómo sería tener un hijo con discapacidad. Cuando la voz que narra la historia dijo estas palabras textualmente, aumentó mi atención e inmediatamente pensé:
¿qué barbaridad van a mostrar ahora? Pero lo que mostraron me sorprendió mucho y positivamente. Lo primero que muestran es un bebé de meses llorando mientras...
su madre lo elongaba. Era un momento de mucha tensión y al lado estaba la kinesióloga diciéndole que sabía que era difícil oírlo llorar, pero que debían hacerlo pues sin la terapia sus músculos se recortarían...
Lynette colapsa. Le reclama que hace meses que no ven progresos y la kinesióloga le aconseja dejar de pensar en lo que su hijo debería estar haciendo y centrarse en los avances, en lo que hay: y ella ve un hijo que llora y que no logra nada nuevo desde hace meses. Sale de la habitación rápidamente y su marido la sigue... La conversación que tuvieron entonces resume tan bien la situación!
La historia sigue, muestran al hijo hasta que llega a la universidad. La verdad es que todo lo hicieron muy bien en mi opinión, nos hicieron llorar de emoción a todos en esta casa. La escena que más me gustó a mí, en la que está el niño más pequeño, no fue la favorita del público al parecer, pues solo encuentro
en YouTube "la escena del sandwich". Ojalá todos pudieran verlo, temporada 6, capítulo 11. Para quienes no puedan, aquí va
el diálogo entre Lynette y su marido Tom.
Tom: ¿Qué pasa?
Lynette: No puedo hacer esto.
Tom: ¿Hacer qué?
Lynette: Esto. La kinesióloga, la terapia, las inyecciones, el equipamiento... Y nadie puede siquiera decirnos si algo de esto está ayudando.
Tom: Yo creo que está ayudando y aunque no, esto es lo que hay que hacer así que lo haremos
Lynette: Bueno, yo no puedo.
Tom: Puedes, pero no quieres. Yo tampoco, nuestro hijo tampoco. ¿Lo oíste llorando en la terapia? ¡Pero no tenemos opción! Así que vamos. La terapeuta tiene que irse a su casa pronto.
Lynette: Siento que me están castigando y no sé qué fue lo que hice.
Tom: No puedes pensar así..
Lynette: ¿Qué más puedo pensar? ¿Tener esperanza en el futuro? Quizás el ni tenga futuro.
Tom: Tiene 14 meses, ¡no lo condenes de por vida! Pero sí deberías comenzar a pensar en el futuro, porque inevitablemente llegará y te asustarás mucho o poco y sabrás que hiciste todo lo que pudiste por tu hijo o te arrepentirás.
Tras eso Lynette vuelve a la terapia y comienza a elongar a su hijo.
¿Alguien más se siente identificado? Creo que hicieron un muy buen trabajo. Mostraron bastante realistamente la situación, al menos en nuestra experiencia, y me alegró mucho eso, pues podrían haber usado cualquier cliché. Bien por Desperate Housewives! Claro que Lynette también habría podido buscar alternativas en vez de aceptar lo que le dijeron pese a que lo odiaba, su hijo lloraba y no veía resultados, pero... Para eso habrían necesitado más de un capítulo, no?